La naturaleza ofrece extraordinarios ejemplos de especies que muestran una asombrosa capacidad de adaptación al medio, aun en las condiciones mas adversas sobreviven convirtiéndose en algunos casos en seña de identidad del paisaje del que forma parte.
Debido a la exposición de los intensos vientos que tras recorrer 2.000 kilómetros provenientes del circulo polar antártico, y superar los escarpados acantilados que forman la franja costera que dilimita la región de Slope Point. Penetran en el interior de la isla golpeando sobre las agrupaciones de arboles que se mecen adoptando curiosas formas.
Estas esculturas orgánicas que se han formado a lo largo de cientos de años como consecuencia de la presión que ejercen las rachas de viento. Que llegan alcanzar una velocidad de mas de doscientos kilómetros, razón por la que la zona se encuentra practicamente inhabitado.
Esculpidos por el viento del Sur para esculpir la identidad de un paisaje singular
A medida que crecen los árboles son esculpidos constantemente por el viento que viene del Océano Austral. Orientando sus ramas se en dirección norte, con el fin de ofrecer la menor resistencia al vientos.
Slope Point situado en el sur de Nueva Zelanda es una franja de tierra compuesta por pastos donde pacen algunos rebaños diseminados y cuya población mas cercana se encuentra a una distancia de setenta kilómetros. Su aislamiento y riqueza paisajista la han convertido en destino para excursionistas y amantes de la naturaleza.
Que atraídos por su riqueza natural y por las singularidades de su ecosistema, recorren sus llanuras descubriendo nuevos asentamientos Donde contemplar ejemplares de arboles centenarios que se apelmazan unos contra otros creando un parapeto natural, con el que protegerse de la furia de Eolo.
La especie más comúnmente mencionada en reportajes y fotografías es el Cupressus macrocarpa (ciprés de Monterrey), una conífera muy usada como cortavientos en Nueva Zelanda. Aunque también se puede observar una nutrida población de pinos Radiata.
Plantados por los pastores de ovejas para protegerlas del viento, con el tiempo se han convertido en autenticas obras de arte naturales
Entre las formas de acceder a este enclave unico desde el que en los dias claros se puede divisar el contorno escarpado de la isla de Stewart. Una región que bien merece una escapada, y que el tamaño de su superficie es la tercera isla mas grande de las antípodas.
Tenemos la opción de iniciar nuestra excursión desde la localidad de The Catlins (Queenstown), en donde a un paso de Catlins Conservation Park, tendrás a Punta Slope. Que se abrira ante tus ojos como un espacio casi inabarcable conquistandolo a cada paso dejandote deslumbrar por las escultóricas formas de cada ejemplar.
El enclave debido al azote constante de los vientos australes permanece prácticamente deshabitado, esta ausencia de presencia humana llama mas la atención debido a que llegara un momento que te preguntaras quien se encargara de los numerosos rebaños de ovejas que buscan refugio del las ráfagas de viento huracanadas que peinando las copas de los arboles.
Debido a su ubicación en el punto mas septentrional de Nueva Zelanda, Slope Point experimenta fuertes vientos durante la practica totalidad del año. Esto es porque está a unos 4.803 kilómetros (2.984 millas) del Polo Sur y la friolera de 5.140 kilómetros (3.193 millas) por debajo del ecuador.
Una de las muchas actividades que se pueden realizar en la región es visitar el pueblo surfero de Colac Bay Este lugar es realmente mágico, y aquí vivimos uno de los atardeceres más bonitos de todo el viaje: una preciosa playa, un paseo entre prados verdes y un faro ubicado en un lugar privilegiado para observarlo todo incluso leones marinos.