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U-Ram Choe, naturaleza en movimiento cinético


 
El arte cinético presenta en su ejecución una fuerza visual que encandila al espectador, los diferentes elementos que lo componen deben estar diseñados de forma minuciosa, para que en funcionamiento estén perfectamente coordinados. 

Las instalaciones realizadas por el artista coreano U-Ram Choe representan escenas de la naturaleza en la que los movimientos elegantes de sus figuras, nos trasladan a mundos oníricos, donde el componente visual se aproxima a una variante del surrealismo que enriquece la acción narrativa.

Choe utiliza diferentes metales, motores, engranajes, incluso las placas de CPU personalizadas para controlar los movimientos precisos de cada escultura. Aunque se ha especializado en intervenciones a gran escala, también cuenta con una amplia muestra de pequeñas piezas donde el gusto por los detalles es destacable desde el punto de vista artístico.

PLASTICIDAD CYBORG DE VUELTA A LOS ORÍGENES DE LA POETICA

Choe que de niño ya mostró querencia por las manifestaciones artísticas, no en vano creció en una familia donde sus progenitores eran escultores. Sin embargo fue su relación con su abuelo con formación científica, la que influyo en su maduración como artista.



Las obras de U-Ram Choe describen con un lenguaje aparentemente corporal y orgánico basado en materiales como acero inoxidable, el latón o el aluminio. El rendimiento físico de la materia y su movimiento, explorando los limites de la morfología evolutiva. Para bautizar a sus creaciones emplea nombres latinos inspirados por las tradiciones lingüísticas de la nomenclatura científica. 


Como autómatas complejos las esculturas amorfas expresan de manera refinada a través simulaciones, que respiran con el movimiento evocando la ingravidez de las coreografías acuáticas, o de las exhibiciones de los cortejos rituales ejecutadas por diferentes especies de aves.


 

Cod.Act - Cycloed-E



La instalación Cycloed-E se crea aparte de la necesidad de acercarse a los mecanismos que producen movimientos ondulatorios generando contra ondas sonoras. Un péndulo compuesto por segmentos articulados horizontalmente. Los segmentos del péndulo se convierten en tubos metálicos equipados con fuentes de sonido y con instrumentos de medición capaces de hacerlos resonar de acuerdo a sus rotaciones. 

Una sucesión de movimientos inesperados se hace evidente. El equilibrio en los intercambios de energía entre los segmentos es casi perfecta; las trayectorias son sorprendentemente naturales. Fascinante e hipnótica danza, cicloide-ε delimita el espacio de las órbitas de sonido y crea una pieza cinética cuya obra polifónica, se inspira en «Cosmic ballet» a la que el físico Johannes Kepler se refiere en su "música de las esferas» de 1619.

Creada en 2.010 por el colectivo suizo Cod.Act, la instalación Cycloed-E recibió una Distinction Award en el Ars Electronica 2010, el Gran Premio en el Media Arts Festival 2010  y un premio a mejor instalación audiovisual por parte de CYNEART 2010. El objetivo era crear un sistema musical en relación por una parte con la máquina y su importancia relativa, y en el otro lado con la naturaleza de sus movimientos. La amplitud de los movimientos y su cadencia puede cambiar muy rápidamente, pero sus secuencias siendo siempre armoniosa.


Cod.Act a menudo se inspiran en fenómenos científicos. Sus ideas surgen principalmente de la observación de los fenómenos físicos, mecánicos o  químicos. Tratando de captar sus mecanismos para presentarlos al público como eventos espontáneos. Sus performances e instalaciones siempre asocian el sonido y el movimiento llegando a una fusión perfecta entre ellos.




Elii - Arboles Urbanos, una solución inspirada en la naturaleza que produce energía renovable


Entre los muchos e interesantes proyectos realizados por el estudio de arquitectura Elli con sede en Madrid, y que recomendamos echar un vistazo. En NQ hemos seleccionado uno que consiste en la instalación de un mobiliario que emulando estéticamente a arbol natural. 

Produce energía limpia, además de regural la temperatura en su entorno mas proximo. Una iniciativa pionera en España pero que ya se lleva utilizando décadas pudiéndose ver soluciones en numerosas ciudades, ofreciendo unos resultados realmente prometedores. 


Se trata de un equipamiento urbano que genera energía  de origen renovable, a partir de paneles fotovoltaicos y de la participación activa de los ciudadanos. Instalado en una plaza de Alcalá de Henares, el proyecto Arboles Urbanos pretende ser un mobiliario que inspirándose en el medio natural. 


Creara un árbol artificial cuya actividad redundara en el beneficio de la comunidad donde opere. El prototipo de Árbol Urbano se compone de una estructura multifuncional energeticamente, mediante la que se riega un pequeño jardín instalado en altura y con la que se proporciona sombra a los usuarios.

Además debido a su versatilidad se pueden incorporar funciones por las se proporcione frescor en ambientes en los que las temperaturas sean extremadamente altas. Algo que en esta localidad del sur de Madrid suele ser habitual, sobre todo durante los intensos meses de verano.

Su funcionamiento es sencillo, dos puestos con bicicletas generan energía cinética que combinada con la electricidad producida por las células fotovoltaicas instaladas en las tulipas que techan el carrusell. Bombean el agua con la que se riegan las plantas y se encienden los diodos LED, volcándose el excedente de energía a la red publica. 


Ganador del concurso que durante la primavera de 2009 convoco la Asociación Sostenibilidad y Arquitectura (A.S.A.). La presencia en el espacio publico de un árbol urbano implica la relación de la tecnología con su entorno natural y social. Un nexo donde lo funcional y lo estético se vinculan a través de la participación de sus usuarios. Que se correponsabilizan de su cuidado y adquieren conocimiento sobre la generación y empleo de recursos comunes. 



Dos maneras de producir energía con fines humanitarios


Hoy vamos a ver dos proyectos de crowdsourcing que aplicando las leyes de la termodinámica y el reciclaje han conseguido desarrollar fuentes de energía renovable, cuya aplicación en el ámbito domestico sirve para cargar pequeños gadgets como teléfonos moviles o portátiles con garantía y seguridad.

El primer proyecto se llama Epiphany OnePuck, se trata de un cargador basado en la generación de electricidad a partir de fuentes térmicas, ya sean calientes o frías. Usando un motor stirling alimentado únicamente por las diferencias de temperatura, como una bebida caliente o fría, una vela, hielo, etc. 

Estas fuentes tiene capacidad suficiente para producir energía con la que cargar completamente un smartphone o una tablet. No hay nada nuevo acerca de los motores stirling que se inventaron a principios de 1.800, pero gracias a los nuevas materiales y los avances tecnologicos, estamos en condiciones de ponerlas en práctica en formas que antes no eran posibles.

El OnePuck está diseñado para producir 1000mA bajo condiciones óptimas de temperatura carga hasta 5W. El OnePuck está diseñado para almacenar la energía utilizándola para la cargar la batería del teléfono en lotes. 


Epifanía Labs es un grupo formado por técnicos y profesionales de negocios que les apasiónan todo lo que tengan que ver con  las nuevas tecnologías habiendo logrado financiación para el desarrollo de programas de purificación de aguas y producción de energía solar.



 

El segundo prototipo es un ingenioso sistema que reutiliza botellas de plástico y el vapor generado por el calor que disipa líquidos calientes, para producir energía con la que cargar teléfonos moviles en lugares donde el acceso a la redes de distribución de electricidad. 


El proyecto en fase de financiación parte de la iniciativa de un grupo de diseñadores en Nairobi, Kenia, el Bottle Charger como lo han bautizado solo precisa añadir agua hirviendo, cuyo calor acciona Blackbeard Unidirectional Constant Turbine (B.U.C.T.) que genera electricidad a partir de la oscilación de temperatura. El modulo B.U.C.T. viene con una batería de iones de litio 1800mAh que se puede cargar directamente desde una toma de corriente USB de su ordenador o al laptop. 

Esta tecnología ha sido desarrollada en asociación con OceanLinx, una  compañía australiana, que aprovecha la circulación de las olas del mar para generar electricidad, fruto de la combinación de la energía cinética
 que generan las partículas de agua. El devenir de las olas provoca que las partículas de agua oscilen en trayectorias elípticas.

El Bottle Charger con una capacidad de 20 litros produce electricidad a partir de  la temperatura de ebullición 100 grados. Esto le permite cargar dispositivos basados ​​en la microelectrónica (reproductores MP3, unidades GPS, cámaras digitales, teléfonos inteligentes, etc) en periodos de tiempo de 15-30 minutos dependiendo de ciertas condiciones climatológicas.


Crean pilas híbridas destinadas a la producción de energía cinética


Energía y movimiento son dos conceptos que pese a complementarse, en términos prácticos este mecanismo productor de energía ha sido muy poco aprovechado. Aunque existen numerosos proyectos que tratan de aprovechar la enorme capacidad de la piezoelectricidad para generar electricidad utilizando la energía que cinéticamente genera un organismo en movimiento.

Recientemente, los investigadores del Georgia Institute of Technology han creado lo que ellos creen es un método más eficiente. Ellos han desarrollado una célula de energía de auto-carga que convierte directamente la energía mecánica en energía química. La célula almacena la potencia hasta que se libera como una corriente eléctrica. 


Mediante la creación de una célula híbrida generador-almacenamiento, se han eliminado la necesidad de emplear sistemas que utilizan una batería independiente del generador, reduciendo la cantidad de peso y espacio que normalmente se requiere para acomodar dispositivos que generen, almacenen y suministren la energía cinética.

El estudio dirigido por Zhong Lin Wang, profesor regente en la Escuela de Ciencia e Ingeniería de Materiales en el Instituto de Tecnología de Georgia, afirma que el sistema de carga se acumula en ciertos materiales sólidos con características piezoeléctricas, conducen los iones de litio de un lado de la célula cuando la membrana se deforma por el estrés.

Mediante el aprovechamiento de una fuerza de compresión (cinética), tal como un talón del zapato golpeando sobre un material (piezoeléctrico) el pavimento, la célula de genera suficiente corriente para alimentar una pequeña calculadora. 


Una celda de potencia híbrida del tamaño de una pila botón convencional puede alimentar pequeños dispositivos electrónicos - y podría tener aplicaciones militares para los soldados que podría algún día el equipo de recarga de baterías mientras caminaban.

La célula de potencia consta de un cátodo hecho de litio-óxido de cobalto (LiCoO2) y un ánodo compuesto de dióxido de titanio (TiO2) nanotubos cultivados sobre una película de titanio. Los dos electrodos están separados por una membrana hecha de poli (fluoruro de vinilideno) (PVDF), que genera una carga piezoeléctrica cuando se somete a tensión. 


Cuando la célula de potencia se comprime mecánicamente, la película de PVDF genera un potencial piezoeléctrico que sirve como una bomba de carga para conducir los iones de litio del lado del cátodo al lado del ánodo. La energía se almacena en el ánodo como el óxido de litio-titanio. 

Hasta el momento, Wang y su equipo de investigación, han construido y probado más de 500 de las células de energía. Wang estima que la celda híbrida será tanto como cinco veces más eficiente en la conversión de energía mecánica en energía química que un generador y una batería por separado. 


El sistema podría ser utilizado para convertir la energía mecánica que se produce al caminar, de la que generan los neumáticos de un vehículo, a partir de las olas del mar cuando golpean en la costa o de las vibraciones mecánicas producidas por multitud de objetos.



Reuben Margolin, escultura en movimiento


Las instalaciones cinéticas del artista Reuben Margolin reproduce patrones de movimiento inspirados en fenómenos de la naturaleza. Realizadas a partir de la observación Ruben traslada a un plano físico utilizando principios mecánicos creando efectos mágicos, que combinan la ilusión y la ciencia.


Aunque es conocido por sus serie de Wave, intervenciones que se pueden visitar en numerosas instituciones académicas y culturales, concentradas principalmente en los Estados Unidos, en cuya plantificación y ejecución puede llegar a emplear hasta nueve meses. 

Además cuenta con una interesante selección de retratos realizados en oleo y un hobby que consiste en reciclar piezas de bicicletas, creando curiosos vehículos modificados que posteriormente emplea para transportar los materiales con los que creara sus obras.

Las esculturas 
accionadas por un sistema de poleas y cuerdas, están realizadas a partir de la recolección de materiales de deshecho como envases de refrescos, botellas o cuentas, aunque el principal recurso que emplea la madera, con los que crea narraciones geométricas sincronizadas a partir de variaciones aritméticas, contextualizando el espacio donde se desarrolla transformando su función.

Seleccionado como valor emergente en la ultima edición de los premios TED. Los inicios de Ruben en el mundo del arte se produce tras abandonar sus estudios de matemáticas y física en la universidad, e ingresar en la escuela de arte donde encuentra su verdadera vocación. 

Inspirado por el movimiento de una pequeña oruga verde, comenzó a tratar de capturar los movimientos de la naturaleza dotándoles de movimiento a través de la escultora. Ahora, en su estudio en Emeryville, California, hace grandes instalaciones ondulantes de madera y material reciclado.