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Monsieur Plant, el infinito retorno a la naturaleza

Hay dos formas de ver e interpretar las obras de Christophe Gunite conocido en el ámbito artístico como Monseiur Plant, de cuyo sugestivo trabajo ya os hablé desde NQ en este link hará cerca de tres años. 


Están aquellos que forman parte del grupo que piensan que sus obras son simplemente reflejo de una sociedad etno-antropomorgica e hipermodernista reflejando su necesidad de domesticar su entorno natural. Hasta convertir los paisajes y sus ecosistemas, en espacios que les deje transmitir cierto grado de amenaza y de inseguridad.


Este matiz se aprecia en esculturas que casi llegan al paroxismo de la humanización a través de apropiarse de iconos de la cultura Pop, tan reconocibles como Dark Vader. Cuya caracteristica y casi mitológica armadura, utiliza para camuflar su vergüenza ante el genocidio medio-ambiental que se está produciendo a su alrededo. Y que el señor Plant gestiona poniendo el acento en la denuncia y denuhumanizacion que paralelamente observa ante una naturaleza que agoniza vulnerable e indefensa, debido a la presencia y voracidad del ser humano y su civilización en proceso de "evolucion".


Para otros sus esculturas son como un minotaur os sofisticados y contemporaneos, donde se mezclan rasgos y contornos humanos con las anatomías orgánicas propias de la naturaleza. Representando narrativamente y visualmente el mensaje creado por la aparición de una especie híbrida maquina-humano. De un nuevo mesías encarnado en la persona de Monseieur Plant. De hecho la primera parte de su seudónimo significa monseñor en castellano, terminó eclesiástico que se aplica como una deferencia hacia ciertos miembros del clero perteneciente a la curia.

Este esfuerzo por crear un vínculo y una comunion entre el ser humano y la madre tierra se observan en otro tipo de propuestas donde crea híbridos con miembros corporales humanos y elementos vegetales como por ejemplo una variedad de troncos arboles. Esbozando pequeños actos de cordialidad que provocan una ternura inmediata e incluso llegan a conmover al que las contempla.

Queriendo emular a estos brazos y manos huérfanas y sustituirlos por abrazos reales, buscando, quizas una protección y un poco de ternura. Intervenciones pertenecientes a su faceta como artista de Land Art, y  con las que que ha ido ampliando su repertorio. Si al comienzo se trataban de objetos inanimados como los clasicos ordenadores de sobremesa fabricados por Apple en las década de los 8 0´s y  9 0´s del siglo pasado.

Brazos recubiertos de musgo se entrelazan con el tronco de un árbol creando uno

Que parasitaba con todo tido de plantas hasta que lograba modificar la función de este ordenador a los ojos de sus usuarios. Proceso de customization natural para los que también utilizo diferentes modelos de calzado deportivo de la archiconocida marca Nike, en las cuales anidaban restos de vegetacion menuda hasta ocultar el material original con el que estaban fabricadas. 


Piezas que han incrementado sustancialmente su cotización años después de haberse creado convirtiéndose en obras codiciadas por la comunidad de coleccionistas. Que valoran tanto estéticamente como conceptualmente unas piezas que transitan de lo más pretencioso o bizarro de la cultura Pop, a propuestas que invitan a reflexionar sobre la vigencia y la percepción de uno mismo como sujeto dependiendo del contexto en el que se formalice.

De esta etapa se pueden citar las series Just Grow It | Grasshopper o Plant Your Mac. A las que también se les pueden añadir otras como Spinplant por la que transforma el plato de un viejo tocadiscos en un macetero inprovisado o la que hizo como encargo para una de las ediciones We Green Festival. Titulada Wild Hot Rod, por la que muda el fuselaje metalico de una vieja furgoneta en una cobertura totalmente verde. 


El desafio de sus imágenes radica en su complejo mensaje. Desconectar de una sociedad artificial y materialista y volver a la naturaleza, creando piezas que destacan por sus elementos naturales donde la parte tecnológica se camufla o desaparece modificando la concepción que tenemos de ellas.

Acción con la que  satiriza el casi sagrado hecho de tener un vehículo privado, dejando en evidencia su status como objeto de consumo imprescindible. Crítica implícita que repite en Les Mains Baladeus con otro modelo más "reciente", en este caso escoge una destartalada versión de una furgoneta de la gama Renault a la que de forma sutil añade restos de musgo en lugares muy concretos, tanto en el interior como en el exterior del vehículo.


E incluso en un ejercicio de osadía sin precedentes se atreve con una de sus adoradas tablas de Skate, deporte urbano del que es un consumado y ferviente practicante, ocultando totalmente las betas de madera con materia organica. Aunque mantiene el perfil original de la madera en Natural Skaboarding el que es perfectamente identificable como la un patinete, si logra el impacto visual y ese marcado contraste entre la forma pulida industrial mente y la trazada por la naturaleza.


En la actualidad estos prologemenos o fases intermedias a través de los que ha ido acumulando un poso que tras madurar finalmente se materializa en la adopcion de un discurso, que se podría calificar de contemplativo. En el cual se percibe la puesta en escena de un ritual con tintes animistas donde la devoción gira entorno a los ciclos que marcan los ritmos a partir de los que rigen la naturaleza, intervenciones en el que paisaje exterior pasa a ser un actor principal. 

En sus esculturas orgánicas crea formas y símbolos ajenos a la naturaleza


Si hasta ahora se ha observado una conjuncion entre la materia inanimado y la naturaleza, entre lo netamente artificial y su antitesis, una materia que precisa de metabolizar otros compuestos para poder adoptar la forma definitiva. Estos valores cuando cobran valor y forma artística en espacios abiertos se nutren de procesos metabolicos similares.

Aportando nuevas perspectivas estéticas adaptándolas a un marcó externo, y de este modo cambiar sustancialmente su mensaje  una amalgama de New Age, con aportaciones étnicas y cultura tribal. Ingredientes con los que Monsieur crea a partir de un cuerpo central un alegato a favor de un retorno a la naturaleza respecto a la que cada vez estamos ajenos y distantes. 



No es tanto que a través de sus intervenciones paisajisticas puedas ver el futuro, pero si sabes interpretarlas puedes predecir algunos efectos con una precisión sorprendente.


Para eso crea una simbiosis entre el lenguaje corporal y la anatomía física, en las que participa tanto las ramas de los árboles como diferentes partes del cuerpo humano (como ya hemos dicho más arriba) principalmente brazos y manos. Que como tenazas se adhieren a las cortezas que cubren los arboles, para finalmente mimetizarte con estos sellando una especie de acuerdo mutuo, por el que ambas partes quedan obligadas a cuidarse una de la otra.




Estos parámetros conceptuales se observan en su serie titulada The Hug (el abrazo), de la cual Monseieur ha realizado varias versiones tanto a pequeña escala como la titulada The Forest of Dean Sculpture Trail, donde sólo participan dos manos que apenas pueden abarcar el diámetro del arbol. Como en aquellas donde la suma de manos se multiplican creando una comunidad más vigorosa como en las más recientes tituladas Ferra Botánica o Château de Seneffe.

O las primeras versiones como las que completo en 2019 con motivo de la exhibición celebrada en la localidad francesa de Annecy, o su continuación titulada Louvre-Lens. Intervenciones que según su autor simbolizan la evolución surrealista del ser humano hasta transformarse en un árbol. Absorbido finalmente por la "naturaleza" que ha recuperado sus derechos y dominio. En un último acto donde como colofon la naturaleza y el hombre se fusionan y se vuelven uno.